Jorge Cortés, Periodista e Infografista

Conversamos con Jorge Cortés, académico y director del Diplomado de Infografía de la Universidad Católica de Chile, para que nos cuente más sobre esta disciplina.

¿Se puede decir que hay un auge en la infografía como herramienta educativa?
La infografía es, desde sus inicios, una herramienta educativa. Como ejemplo, basta con mirar las enciclopedias ilustradas que todos hemos utilizado alguna vez. Creo que debería ser parte de cualquier esfuerzo educativo, sea en soporte impreso o audiovisual.

¿Cuál es la relevancia de lo estético en la infografía?
Lo estético es muy importante mientras aporte a lo informativo, o al menos no le interfiera. Existe una tendencia al uso de gráficos muy impactantes visualmente, de una belleza estética indudable, pero muy poco claras. De todos modos, lo claro no es sinónimo de poco estético. Siempre buscaremos que las piezas sean bien logradas estéticamente, es parte del mensaje, pero sin perder de vista la claridad en la información.

¿Qué ventajas tiene la infografía para contar una determinada historia?
Es un lenguaje con muchas herramientas para contar una historia. Incluso en un medio cargado de estímulo visual como la televisión, la infografia permite mostrar la información y hacerla comprensible. Pensemos en Da Vinci y sus anotaciones científicas: en su obra era muy importante la narración visual. Hoy esto se conoce como Show don’t tell. Si hubiese nacido en este tiempo, usaría todas las posibilidades multimedia para sus anotaciones científicas.

¿A qué nuevas áreas crees que la infografía está ayudando?
La infografía surgió en medios impresos para hacerle la competencia al impacto audiovisual que representó la televisión, pero ha evolucionado como lenguaje aplicable a todo medio y soporte. Y fuera de los medios está todo por hacer: divulgación científica, gobierno, educación, comunicación estratégica, prevención, ingeniería, arquitectura, astronomía, negocios, comunicaciones corporativas, y una larga lista.

¿Por qué la mente procesa mejor imágenes que datos?
Nuestra mente procesa mejor patrones visuales, ya que al leer un texto, un dato o un número, el proceso de comprensión es más largo. Al analizar los datos y darles forma, el comunicador les da sentido y significado. Esto permite responder rápidamente las preguntas y ver claramente la tendencia, si es un gráfico de evolución. Eso es lenguaje visual. En toda información que requiera abstraer tu visión e imaginar un proceso o forma, la infografía como lenguaje visual con múltiples herramientas de representación, cobra sentido y puede ser aplicado.

¿Cuáles son las principales habilidades que (a tu criterio) debiese manejar un infógrafo?
Pensamiento visual, capacidad de síntesis y análisis de datos, psicología cognitiva, conocimientos de cartografía (aunque sean básicos), diseño aplicado a la información, curiosidad, redacción, capacidad de investigación, sentido del humor, hábito de utilizar anotaciones visuales, orden y planificación; exploración permanente de los medios y soportes disponibles. Además, hoy en día es ideal saber algún lenguaje de programación o varios… y ya en lo personal, insomnio o al menos buenas dosis de café…